|
Mantenimiento de las botas de
montaña
Las
botas de montaña necesitan diversos cuidados para que su vida utilsea
larga y nos permitan disfrutar de nuestras caminatas, el porqué de
los mismos se entiende conociendo los materiales que conforman las botas y
su estructura. Las pieles son microporosas, lo mismo que el forro interior
de Gore-Tex.
El Gore-Tex es teflón
expandido, y su estructura está formada por millones de poros. En
concreto, cada centímetro cuadrado de Gore-Tex tiene aproximadamente 1.400
millones de poros, cada uno de los cuales es unas 20.000 veces más pequeño
que una gota de agua (por mínima que sea la expresión de ésta), por lo que
no podrá penetrar en el pie y permanecerá seco, pero a la vez cada uno de
esos agujeritos es unas 700 veces mayor que las moléculas de agua que
constituyen el vapor de agua del sudor del pie, por lo que el pie
transpira y no retendrá humedad.
Ahora es sencillo
entender que, si a una bota Chiruca, le damos grasa de caballo, o
cualquier producto que contenga ceras, siliconas o grasas, estaremos
cerrando esos poros que encontramos en la estructura de las pieles y del
forro Gore-Tex, y estaremos haciendo las botas sin duda más impermeables,
pero no transpirarán y los pies acabarán húmedos. Ha de tenerse en cuenta
que cada uno de nuestros pies, en una jornada de actividad intensa, puede
llegar a producir el equivalente a medio vaso de agua de sudor, que ha de
transpirar.
Para una perfecta
transpiración también es importante el tipo de calcetines que utilicemos
en una jornada en contacto con la naturaleza. Si nos ponemos calcetines de
lana, algodón u otras fibras naturales éstas retendrán el sudor y
tendremos humedad, mientras que un calcetín de fibras sintéticas ayudará a
la transpiración del pie.
Los consejos para el
mantenimiento de nuestras botas son:
-
Tras
su uso, dejar airear y secar la humedad de forma natural, a la sombra y
a temperatura ambiente. No aceleres el secado acercando las botas a una
fuente de calor (radiadores, estufas chimeneas o similar), porque las
pieles se deshidratan y acartonan, agrietándose por las zonas de
flexión.
-
Elimina la humedad interior rellenando la bota de papel de periódico.
-
Cuando estén secas, cepíllalas suavemente para retirar la suciedad,
tierra o barro.
-
Límpialas sólo con un paño con agua tibia o ligeramente jabonosa, y
dejar secar de nuevo.
Las pieles con las que
se construyen los cortes de las botas están hidrofugadas, es decir, que ya
suponen la primera barrera que repele el agua y además estaría después el
Gore-Tex para garantizar la total impermeabilidad. Ese tratamiento
hidrorrepelente no es eterno, y lo único que puede aconsejarse es que se
le pueda dar a las botas un spray hidrofugante de vez en cuando. Pero
únicamente si está compuesto de silicona fluorada.
|